14/7/17

¿Cómo vivir con un andropausico? [14-7-17]


¿Cómo vivir con un andropausico?

En qué se parece un temblor a la convivencia con un andropáusico? No, no se trata de una adivinanza sino de una pregunta seria que se encubre bajo una formulación graciosa”, explica la psicóloga argentina Beatriz Goldberg en su flamante libro ¿Cómo convivir con un andropáusico? Sobreviviendo a la menopausia masculina, de editorial Lumen que a finales de octubre estará en las librerías mexicanas.

“Es que en realidad la andropausia, como la menopausia o la adolescencia o como toda etapa vital que produce cambios a nivel físico y psicológico, provoca un temblor de grado 7 en quien la atraviesa y otro temblor interior en las personas que rodean a quien está viviendo ese periodo crítico. El problema es que mientras que los adolescentes y las mujeres menopáusicas están al tanto de que atraviesan una etapa vital con cambios a nivel fisiológico y psicológico, la andropausia en cambio, no es un tema de gran difusión social ni médica. Justamente por eso, suele suceder que el andropáusico no encuentra disponible una explicación socialmente aceptada para lo que le sucede. Se siente ‘raro’, disminuido, enojado consigo mismo, disconforme con su aspecto, peleado con sus sentimientos. Y, con frecuencia, estas sensaciones de falta de confort consigo mismo las proyecta sobre su entorno inmediato”.

Y su entorno inmediato reacciona a sus actitudes de distintas maneras, pocas veces óptimas. Muchas mujeres, por falta de información, se enojan con ellos, los regañan y no cesan de echarle en cara sus manías. Lo que no saben es que esas manías son la consecuencia de un volcán que se ha abierto en su interior y producen irritabilidad, mal humor, deseo de discutir, hostilidad hacia la pareja y los hijos, pelea permanente con el mundo.

A lo largo de 200 páginas, con un estilo fresco y burbujeante, la psicóloga termina con el mito machista que también las mujeres se encargan de sostener con su silencio o su falta de conocimiento sobre los cambios físicos y psicológicos que sufren los varones pasados los 45 años. Porque es verdad que sobre este tema la sociedad calla. “Si se ha instituido que a una mujer no se le debe preguntar la edad, más aún lo está que los hombres no envejecen con el mismo ritmo”.

Aquí el adelanto de algunos puntos que se destacan a lo largo del libro.

“Siempre joven”
Un andropáusico es, casi sin excepción, un hombre que no puede aceptar que ha envejecido. Y no toda la culpa de su ceguera es de él. La sociedad misma lo ayuda a no ver lo evidente. Hasta ciertos sexólogos varones dicen que la andropausia no es el equivalente masculino de la menopausia porque un hombre no pierde su capacidad reproductiva.

Pero lo cierto es que los espermatozoides también envejecen. Igual que los óvulos, tienen la misma edad del cuerpo que los produce. Lo único que jamás envejece en los hombres es su capacidad de fantasía. Los hombres pueden seguir fantaseando que tienen 20. Nunca dejan de ser niños, dice la autora y se pregunta cómo reconocer que un hombre ha entrado de pleno en la andropausia, y cómo puede una mujer darse cuenta que su marido, su viejo amante, su amante nuevo, su amigo íntimo, su nueva pareja, en fin, ese hombre de más de 45 años que está a tu lado o bastante cerca de ella está atravesando esa etapa crítica.

Aquí va un verdadero identikit de un andropáusico para que las mujeres sepan a qué atenerse: Tiene insomnio, se siente cansado, está deprimido, últimamente tiene algunos desacuerdos con su pene, a veces se ruboriza y tiene calor o está hipersensible e irritable.

Lo suyo, dice la autora, es una caída hormonal normal pero que tiene hondas repercusiones psicológicas. Pero quizá él no se deje ayudar por un psicólogo.

Señas particulares del andropáusico creativo
Es un hombre que sabe reconocer la edad que tiene, no se tiñe el pelo para disimular las canas ni se hace peinados ridículos para ocultar su calvicie.

• No cree que la andropausia sea el fin de la vida, sino el comienzo de una nueva etapa que puede ser tan productiva como las anteriores.

• No supone que una chava de 20 puede contagiarle por ósmosis su juventud.

• Aunque su cuerpo no es el de antes, sus ganas de vivir son las de siempre.

• Es capaz de aplicar respuestas inmediatas ante los nuevos desafíos que le plantea la vida.

• No teme hablar con su pareja de sus sentimientos de pérdida.

• No cree que el hecho de que alguna vez su pene no le responda como a los 20 sea una razón suficiente para hacerse el haraquiri.

• Es capaz de generar nuevos proyectos.

• No vive su vida como si estuviera jugando un “tiempo de descuento”, sino que lo hace en plenitud.

• No se regodea en la autocompasión.

• No le echa a la mujer la culpa de sus problemas.

• No compite con sus hijos.

• No se cree el centro del mundo, por lo tanto, no piensa que éste gira en torno de sus síntomas andropáusicos.

• Puede hacer algún tratamiento rejuvenecedor sin avergonzarse, pero también sin cifrar en él la esperanza de que podrá hacer que el tiempo vuelva atrás.

• Se controla periódicamente y se informa a través de lecturas sobre la etapa que está atravesando. La creatividad es la consecuencia de la inteligencia, y él está convencido de que el conocimiento y la comprensión cabal de cada una de las etapas de la vida ayudan a sobrellevarlas mejor.

• Es un hombre que se deja querer y no gruñe como un oso cada vez que se le pregunta qué le pasa.

Atención: bastará con que un hombre reúna la mitad de estas características para que puedas considerarlo un andropáusico creativo.

Tipologías
Aunque la negación es una característica universal del andropáusico, los hay de diversas clases:

1) El nostálgico: cree que el hábito hace al monje y, en consecuencia, se viste como si tuviera 30 años menos, usa la jerga de los adolescentes y adopta la pose de conquistador con las amigas de la hija o de la sobrina. En tren de confesiones íntimas, es capaz de describirse como un insaciable, un conquistador empedernido, un erotómano descontrolado.

2) El duro: sabe que su testosterona está en baja pero finge que no le importa. Le tiene tanto miedo al ridículo que prefiere autoproclamarse anciano antes que aceptar que puedan ser otros quienes lo rotulen de ese modo. Encara la vida como si estuviera viviendo un tiempo complementario y toma cualquier señal como un indicio indiscutible de que está viejo, gastado, acabado.

3) El cartesiano: considera que la madurez es la hora de la sabiduría y que el saber es la potencia de quienes ya no tienen 20 años y no deja de opinar sobre todo, meterse en lo que no le importa, y sentenciar sobre todo como si su palabra fuera ley.

4) El científico: considera que no hay barrera que la ciencia no pueda superar y echa mano de aparatos de gimnasio, pastillas de toda clase, dietas macrobióticas con pasión fundamentalista.

5) El vergonzante: es un andropáusico que se maquilla la edad pero que pretende hacerles creer a los demás que no se fija en su apariencia A su alrededor comienzan a desaparecer las máscaras capilares y faciales, los tintes de cabello, los catálogos de institutos estéticos para practicarse liposucciones.



7/7/17

Hay una razón psicológica que explica esa necesidad de hacerte selfies

Hay una razón psicológica que explica esa necesidad de hacerte selfies


¿Has pensado alguna vez en todo lo que le estás diciendo al mundo al publicar un simple selfie? Pues la psicología lo tiene bastante claro


elconfidencial.com

¿Recuerdas cómo era hacerse un selfie antes de los teléfonos móviles con cámara frontal? Para empezar, ni lo llamábamos selfie. Eran las autofotos de toda la vida que gracias a las cámaras digitales podías borrar y repetir si no quedabas lo bien que debías. Pero con la llegada de las redes sociales y los móviles de ultimísima generación, los selfies se han hecho un importante hueco en nuestras vidas: desde nuestro Instagram hasta nuestro vocabulario (el diccionario Oxford reconoce ya esta palabra), pasando por el libro de selfies que publicó Kim Kardashian. Sea como sea, parece que la moda del selfie es algo más que una moda porque no tiene pinta de que vaya a desaparecer, sino que se ha convertido en una de las representaciones más importantes de nuestra cultura.

Pero este amor por las autofotos no es casual. La necesidad de hacer y publicar nuestro autorretrato en versión 2.0 tiene, según la psicología, un porqué detrás y, según se dice, el filtro de la realidad que llevamos a cabo es más significativo de lo que parece.

Una investigación llevada a cabo por la Universidad SUNY de Buffalo se dedicó a estudiar la relación entre la autoestima y el uso de las redes sociales para encontrar que las personas que basan su autoestima en las opiniones de los demás son más propensas a publicar selfies. Otros estudios apuntan al narcisismo como un predictor que marca la probabilidad de que una persona publique más o menos selfies. Aunque estas no son los primeras investigaciones que se llevan a cabo en este sentido, ya que un estudio de 2016 publicado en la revista 'Computers in Human Behavior' señalaba que "el narcisismo predice significativamente la intención de los individuos de publicar selfies en sus redes sociales".

Aunque no solo de narcisismo vive la psicología del selfie, sino todo lo contrario. Existe una corriente de psicólogos e investigadores que no están nada convencidos de que hacerse selfies y publicarlos sea un reflejo de una personalidad narcisista y egocéntrica. Pamela Rutledge, directora del Centro de Investigación de Psicología de los Medios en esta Universidad de Buffalo, señala que el narcisismo puede tener una connotación negativa en estos días, pero no es necesariamente un rasgo "malo". "El movimiento humanista introdujo el concepto de narcisismo saludable”, recuerda Rutledge, “reconociendo que una cantidad de autoamor o autoestima y una evaluación realista de las cualidades y el aprecio por las propias cualidades es necesario para el desarrollo saludable de nuestra personalidad", explica. Según ella, el narcisismo tampoco es un rasgo de todo o nada; hay diferentes grados de ello y aquí no hablamos de narcisismo patológico, que incluso tiene criterios diagnósticos.

A pesar de que los autorretratos han existido durante siglos, su reinvención moderna en formato selfie es relativamente nueva, por lo que a menudo no estamos seguros de cómo debemos sentir o actuar en torno a ellos y sobre todo cómo etiquetarlos. Por ello, es fácil sacar enseguida conclusiones negativas. Pero hay más de un matiz en el porqué nos hacemos y publicamos selfies, que se han convertido en una parte de la experiencia y la cultura humana en la era digital. Según Rutledge, estos son algunos de los motivos por las que nos hacemos selfies:


  • Es una forma de alimentar nuestro deseo de entendernos mejor de una manera visual. "Ves a la gente buscando una identidad diferente, buscando diferentes maneras de mirarse a sí mismos y tratando de entender cómo otras personas ven”, dice Rutledge.
  • La comunicación cara a cara ha dejado espacio para la comunicación pantalla a pantalla. Así, publicar nuestros propios selfies y ver los de los demás es una manera de conectarse con otros a través de la tecnología. "La cantidad de información que va a alguien en una imagen es significativamente mayor de lo que puede ir a alguien en el texto", dice Rutledge.
  • Cuando publicamos selfies, somos capaces de controlar la imagen que estamos comunicando al mundo. "Estás tomando decisiones conscientes sobre la autorepresentación, por ello que esto plantee un dilema moral sobre si está bien o mal demuestra que la gente no está acostumbrada a este nivel de control", concluye Rutledge.

23/5/17

Estrés: La Patología Moderna [23-5-17]


Estrés: La Patología Moderna

Según la Organización Mundial de la Salud, es la epidemia del siglo XXI…

Según un estudio del Ministerio de Salud, en Chile una de cada cuatro personas se siente en un estado permanente de estrés, siendo esta patología más elevada en las mujeres: más del 13% se siente estresada "siempre". Esto afecta la calidad de vida y salud no solamente del individuo, sino de todo su entorno (familiar, social y laboral).

En el caso del trabajo, el estrés tiene un impacto tanto en el ambiente laboral como en la productividad de una empresa. Según cálculos internacionales, cada persona que sufre de estrés representa un costo directo e indirecto -en ausentismo, gastos médicos, pérdida de tiempo y errores profesionales- de US$ 2 mil anuales; y se estima que esta dolencia es responsable de hasta el 40% del ausentismo en el trabajo, pudiendo reducir el desempeño de los empleados en un 70%. En nuestro país, en tanto, el 30% de las licencias médicas se debe a estrés laboral.

La doctora Andrea Chávez, neuróloga del Centro Clínico del Stress y el Dolor, explica que "el estrés es la respuesta del cuerpo a condiciones externas que perturban el equilibrio emocional de la persona", siendo el resultado de este proceso el deseo de huir de la situación que lo provoca o confrontarla violentamente.

Advierte que puede afectar a sujetos de todas las edades y causar problemas de salud o empeorarlos. Por eso es tan importante aprender a manejarlo adecuadamente, y consultar a su médico si se siente estresado. Porque si bien en los tiempos modernos esta patología pareciera ser un aspecto "ineludible" de la vida, existen técnicas y programas especiales antiestrés que ayudan a que las personas aprendan a vivir en paz.

Para reconocer si sufres de estrés, pon atención a las siguientes señales: tensión en el cuello, dolor en la espalda, fatiga, cansancio, decepción, problemas en sus relaciones con los demás, insomnio o ansiedad.

Para terminar con todos los males que aquejan a las personas por el estrés se creó el Centro Clínico del Stress y el Dolor, donde un equipo de profesionales especializados ofrece programas antiestrés diseñados para cada persona. Es relevante considerar que como las causas del estrés son distintas en cada persona, el tratamiento debe ser personalizado.

20/5/17

Los narcisistas con frecuencia brillan en las entrevistas de trabajo, según un estudio [20-5-17]


Los narcisistas con frecuencia brillan en las entrevistas de trabajo, según un estudio

Esto se debe a que pueden presentarse a sí mismos a la mejor luz con comodidad, y convencer a los entrevistadores, informan investigadores

Gustarse realmente mucho a uno mismo puede conferir una ventaja competitiva en las entrevistas de trabajo, sugiere un estudio reciente.

Esto se debe a que los narcisistas, que se sabe tienen una autoestima molestamente alta, son más capaces de hablar y promoverse a sí mismos, lo que proyecta confianza y experiencia a los entrevistadores, explicaron investigadores de la Universidad de Nebraska en Lincoln.

En su estudio de dos partes, los narcisistas puntuaron mucho más en una entrevista de trabajo simulada que personas no narcisistas igual de calificadas.

"Es un ámbito en que está bien hablar bien de uno mismo, sin ramificaciones. De hecho, es lo que se espera", apuntó en un comunicado de prensa de la universidad el coautor del estudio Peter Harms, profesor asistente de administración. "Para decirlo de forma sencilla, los que están cómodos haciéndolo tienden a tener resultados mucho mejores que los que no".

En el estudio, que aparece en la revista Journal of Applied Social Psychology, primero participaron 72 personas a quienes se grabó en video mientras solicitaban trabajo. Mientras que las personas no narcisistas se promovieron menos a sí mismas cuando los entrevistadores expertos las cuestionaron, los narcisistas en realidad aumentaron sus intentos de promoverse a sí mismos, hallaron los investigadores.

En la segunda parte del estudio, 222 entrevistadores expertos calificaron videos de solicitantes con habilidades laborales similares y grados variantes de narcisismo. Los promovían a sí mismos, o sea los que hablaban mucho y usaban "tácticas de zalamería" como sonreír, gesticular y alabar a los demás, recibieron muchas más evaluaciones positivas que los solicitantes igual de calificados que usaron modestia táctica, informaron los investigadores.

"Esto muestra que lo que logra que los (narcisistas) ganen es la forma en que se presentan", apuntó Harms. "Estos resultados muestran lo difícil que es hacer una entrevista de forma eficaz, y lo falibles que somos cuando hacemos juicios en base a entrevistas. No necesariamente deseamos contratar a narcisistas, pero podríamos terminar haciéndolo porque se presentan como personas con autoconfianza y capacidad".

Los hallazgos también sugieren que los entrevistadores deben estar conscientes de las tácticas usadas por los narcisistas, advirtió Harms.

"En general, hallamos muy poca evidencia de que los narcisistas sean trabajadores con un mayor o menor nivel de eficacia. Pero sí sabemos que pueden ser muy perjudiciales y destructivos cuando tratan con otras personas de forma regular", advirtió.

Y añadió que "si todo es igual, probablemente sea mejor evitar contratarlos".
 

16/5/17

Obsesiones [16-5-17]


Obsesiones

La persona que se lava las manos treinta veces al día por miedo al contagio, que es incapaz de irse a dormir sin comprobar repetidamente si ha apagado las luces, que insiste una y otra vez en un mismo pensamiento y que comprueba hasta la extenuación que la puerta está bien cerrada por temor a que le ocurra algo ¿tiene algo diferente en su cerebro que explique este comportamiento? Un grupo de investigadores catalanes ha dado un gran paso en la respuesta a esta pregunta. Después de comparar con técnicas de resonancia magnética en tercera dimensión los cerebros de afectados por este trastorno y los de personas sanas han comprobado que los enfermos tienen regiones alteradas y hecho un mapa anatómico de las alteraciones, conocidas como trastornos obsesivos.

“Las obsesiones”, explica Julio Vallejo, uno de los investigadores, “las padecen todos los pacientes y suelen ser ideas reiterativas y negativas que se impone el sujeto en contra de su voluntad y que reconoce como extrañas. El cincuenta por ciento de los pacientes tienen además compulsiones”.

La investigación demuestra que “en el trastorno obsesivo hay anomalías anatómicas y no es una patología de origen psicológico, por conflictos en la infancia, como se creía hasta hace unos años”, explica Vallejo.

Jesús Pujol y Carles Soriano, investigadores también, destacan que las alteraciones no se ven a simple vista en una resonancia magnética, sino mediante unos métodos de análisis con sistemas informáticos, que son los que dan las diferencias. “Marcamos múltiples puntos en el cerebro y aplicamos modelos estadísticos y matemáticos. Así obtenemos datos objetivos del cerebro mediante una resonancia magnética tridimensional, que abre muchas vías de investigación que facilitan un mayor conocimiento”, dice Pujol.
 

12/5/17

La psicología detrás del mensaje de texto [12-5-17]


La psicología detrás del mensaje de texto

Los mensajes son más directos, pero se pierden ventajas del dialogo oral

A pesar de tener una dura competencia a manos de aplicaciones como Whatsapp, el mensaje de texto sigue vivo y se siguen enviando miles de ellos cada día. Y más allá de que los usos más frecuentes están asociados a las relaciones románticas, también se utilizan para discutir temas serios como la muerte de un familiar cercano o ser despedido de un trabajo.

Son temas que a primera vista parecen demasiado serios para discutir por mensaje y esto es algo que quienes crearon el sistema nunca esperaron. Como explica la académica Colette Snowden en un ensayo sobre la evolución de los SMS, sus desarrolladores consideraban que, al ser un medio impersonal y que no posee la inmediatez de la llamada telefónica, no sería muy utilizado.

Pero fue justamente esta capacidad la que llevó a estos mensajes a ser tan bien recibidos entre los usuarios. Permiten meditar las respuestas o simplificar ideas que en la conversación oral pueden ser complejas.

Psicológicamente, además de los dos puntos ya mencionados, el enviar mensajes de texto (sean por el sistema tradicional, por Whataspp o por la aplicación que sea) permiten eliminar los signos no verbales que representan la mayoría de la comunicación humana.

La postura, la expresividad, el contacto ocular, los gestos, las lágrimas, todo, es reemplazado por caracteres.

Un estudio del año 2011 indicó que, por detrás de las expresiones de afecto, los usos más comunes para los mensajes de texto eran "discutir asuntos serios" y "pedir disculpas" al hablar con sus parejas por este medio.

Es mucho más fácil, limpio y simple confesarse románticamente o despedir a alguien por mensaje. Es que buena parte de la tecnología moderna está fundada en esta premisa: que todo se haga mucho más simple y lineal en la vida.

Estudios científicos han mostrado tanto que las parejas que intercambian mensajes de texto hablan menos, pero a su vez, marcan que los amigos y parejas que comparten mensajes afectuosos son más cercanos entre sí que aquellos que no lo hacen.

Pero como una vez explicó la psicóloga del MIT Sherry Turkle, cuando todo se expresa por mensaje de texto "la complejidad y la confusión de la comunicación humana se pierde".
 

9/5/17

Trastorno bipolar: cuando el ánimo se desequilibra [9-5-17]


Trastorno bipolar: cuando el ánimo se desequilibra

  • Se alternan episodios de depresión con otros de euforia
  • El tratamiento empleado suele ser de por vida

Como una montaña rusa. Así de cambiante es el humor de quienes sufren trastorno bipolar, una enfermedad psiquiátrica que provoca oscilaciones extremas en el estado de ánimo. Los afectados suelen alternar episodios de depresión con otros de euforia, periodos marcados por la desesperanza con otros en los que la energía y el optimismo del paciente son desbordantes.

Se calcula que aproximadamente el 1,5% de la población sufre este trastorno que tiende aparecer en la adolescencia o la primera etapa de la edad adulta (entre los 18 y los 25 años) y tiene diferentes formas de presentación. Mientras que en algunos pacientes las fases de depresión y manía son muy marcadas, en otros, los periodos eufóricos suelen ser menos extremos (hipomanía) y no llegan a desligar al paciente de la realidad.

En cualquier caso, los especialistas en Psiquiatría recuerdan que el trastorno se diferencia bien de las oscilaciones normales en el estado de ánimo que cualquier persona tiene a lo largo de su vida.

"En la fase depresiva, el paciente todo lo ve negro, no ve futuro, mientras que en la de exaltación se siente lleno de energía, muy activo, habla con rapidez y puede comportarse de manera distinta a lo normal, por ejemplo derrochando el dinero", explica José Luis Carrasco, psiquiatra del Hospital Universitario Clínico San Carlos de Madrid.

Cuando las fases son muy severas, el paciente puede llegar a tener síntomas psicóticos, explica Elena Sanz, jefa del servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Quirón de Madrid. Puede tener ideas megalomaniacas, delirios de grandeza, como que tiene una misión importante que cumplir o que posee poderes especiales. También pueden aparecer alucinaciones.

La violencia, subraya esta especialista, no suele ser característica en estos pacientes. "En la fase depresiva, si utilizan la violencia suele ser contra sí mismos; y en la fase de manía, si tiene un delirio de que le persiguen puede usarla como autodefensa, pero no es lo habitual", aclara Sanz, quien remarca que "la violencia ejercida por pacientes mentales es menor que la que se registra en la población general. No se puede establecer una correlación".

Generalmente, cuando se diagnostica la enfermedad, se suele indicar un tratamiento para intentar controlar las oscilaciones y evitar los episodios de manía o depresión. "Entre los tratamientos estabilizadores del estado de ánimo es común utilizar el litio, con buenos resultados. También se emplean fármacos antiepilépticos, como la carbamacepina, entre otros, siempre monitorizando las dosis y la respuesta", señala Sanz.

Si se da una recaída, se suelen indicar medicamentos específicos, como antidepresivos si el estado de ánimo es muy bajo o antipsicóticos, que también son útiles para la estabilización del estado de ánimo, en caso de una fase maniaca.

Sanz y Carrasco coinciden en señalar que el tratamiento con fármacos estabilizadores del estado de ánimo "suele ser de por vida", precisamente porque esta es una enfermedad fásica que 'reaparece' en el tiempo.

Sin embargo, en algunos casos, como cuando no hay antecedentes familiares, el paciente ha estado asintomático durante un largo periodo de tiempo y su funcionamiento social y calidad de vida son buenos "se puede plantear retirar la medicación y observar, aunque no es lo habitual".

"En general, con la medicación, la mayoría de los pacientes pueden llevar una vida normal", apunta Carrasco, quien subraya que la psicoeducación es muy útil en la evolución del paciente. "Educar al afectado a conocer su enfermedad, a distinguir los primeros síntomas ayuda a un mejor pronóstico", señala.

Aunque no se conocen bien sus causas, sí se sabe que el trastorno bipolar, que afecta por igual a hombres y mujeres, tiene una alta heredabilidad. Las posibilidades de padecer el trastorno aumentan hasta un 20% si se tiene un familiar de primer grado con la enfermedad.

6/5/17

¿Me puede ayudar la religión a salir de la depresión?

¿Me puede ayudar la religión a salir de la depresión?

La fe, vivida en manera equilibrada, es siempre un don maravilloso, sin por ello renunciar a las herramientas que nos ofrece la ciencia

aleteia.org

¿Rezar ayuda a luchar contra la depresión? Por supuesto que sí. Son varios los estudios que muestran una relación positiva entre la espiritualidad y la salud psicológica. Pero la religión nunca debe sustituir al tratamiento farmacológico. Para entendernos en pocas palabras: rezar solo no cura la depresión, pero unida a los tratamientos necesarios, ayuda a curarla, e incluso a prevenirla.

A nivel biológico, las personas con depresión tienen alteraciones a nivel de neurotransmisores, citoquinas y hormonas, además de modificaciones en los sistemas nervioso, inmunológico y endocrino: está relacionada con la disminución de una sustancia producida por el cuerpo humano – concretamente, en el cerebro y en los intestinos -, la serotonina, y que está presente en muchas funciones corporales y psicológicas.

Por tanto, para luchar contra la depresión, es necesario un tratamiento farmacológico que “ayude” al cuerpo a recuperar esos niveles de hormonas y neurotransmisores necesarios para realizar sus funciones normalmente.

Lo importante es distinguir lo que entendemos por depresión y lo que puede ser simplemente un momento de cansancio donde predomina la falta de motivación. La espiritualidad será siempre una fuerza interior que nos acompaña en la vida, pero no será siempre el remedio único para superar situaciones clínicas que requieren también la ayuda profesional de un medico o de un psicólogo o psiquiatra.

Por eso, el primer paso para afrontar este trastorno es saber si hay verdadera depresión: Todas las personas pasamos por periodos de desánimo o tristeza, pero un estado anímico de tristeza y cansancio constante que nos acompaña durante varios meses o años, incluso en sus estados más graves con pensamientos de muerte y suicidio, no puede ser catalogado como algo que podemos gestionar sólo con automotivación, o refugiándonos exclusivamente en la oración personal o comunitaria, por muy positivas que estas sean en la vida de las personas.

Bastaría con recordar el gran numero de santos y personas de gran espiritualidad que han sufrido periodos muy difíciles y largos de autentica depresión psicológica.

Aclarado esto, es importante señalar que la fe tiene una importante influencia a la hora de luchar contra la depresión: La investigación más reciente es de la Universidad de Columbia (EE.UU.), y de ella ya hemos hablado en Aleteia.

Por otro lado, un estudio realizado por un grupo de investigadores del Rush University Medical Center de Chicago, en Estados Unidos, reveló que las creencias religiosas previenen la depresión y mejoran la respuesta a los tratamientos en las personas que la padecen.

Patricia Murphy, una de las investigadoras del estudio explicó, que para superar la enfermedad, lo que parecería ayudar mucho es la fe en un ser superior. Según ella, si bien la medicación para tratar la depresión es fundamental, también lo es el rol que juega la religión en la vida de estos pacientes.

Por tanto, una sana vida espiritual ayuda seguramente a las personas a vivir con la motivación humana y la dimensión trascendente necesarias para gozar de una sana tensión en la vida, lo que en principio ayuda a alejarse de los contextos depresivos. Pero eso no significa que la persona que sufre depresión no tenga una adecuada vida espiritual: pueden intervenir factores genéticos y o de otro tipo, que escapan a su control.

El sentido común nos debe recordar que la vida biológica y psíquica responde también a leyes que conocemos científicamente y que hay que saber también respetar, sin limitar todo a un puro fideismo que no corresponde a la verdad sobre nuestra vida.

Dicho de otra manera, la fe, vivida en manera equilibrada, es siempre un don maravilloso, sin por ello renunciar a las herramientas que nos ofrece la ciencia y la propia inteligencia para mejorar nuestra calidad de vida.