3/8/16

¿Qué es la esquizofrenia? [3-8-16]


¿QUÉ ES LA ESQUIZOFRENIA?

· La esquizofrenia es una enfermedad mental grave que causa síntomas debilitantes que pueden afectar profundamente a la calidad de vida.
· Muchas personas no tienen una idea clara sobre la esquizofrenia y creen que los afectados tienen un “desdoblamiento de la personalidad”, lo cual no es cierto.
· En la esquizofrenia está afectada la forma en que la información se procesa en el cerebro, de modo que los esquizofrénicos pueden tener ideas delirantes, alucinaciones y pensamientos desordenados, así como depresión, ansiedad y falta de emoción.
· Los esquizofrénicos pueden conocer poco acerca de su enfermedad y a menudo no reconocen que están enfermos.
· La esquizofrenia puede tener una aparición súbita, con cambios drásticos en el comportamiento en unas pocas semanas o incluso en unos pocos días. En otros casos, la aparición de la enfermedad es más lenta.
· Los síntomas habitualmente se inician al final de la adolescencia o comienzo de la veintena. Generalmente, aparece más temprano en los hombres que en las mujeres.
· Para la mayoría de la gente, la esquizofrenia es un trastorno a largo plazo y debilitante, con repetidos períodos de enfermedad o incapacidad continuada, lo cual puede afectar profundamente a la calidad de vida de los enfermos.

¿ES MUY COMÚN LA ESQUIZOFRENIA?

· La esquizofrenia es la forma más común de enfermedad mental grave – aproximadamente una de cada 100 personas desarrollan esquizofrenia a lo largo de su vida.
· La prevalencia de la esquizofrenia es la misma en todos los países, culturas y sexos.

¿CUÁL ES LA CAUSA DE LA ESQUIZOFRENIA?

· Las causas exactas de la esquizofrenia se desconocen, aunque la causa más probable es una combinación de factores que difieren de una persona a otra.
· Puede existir un factor genético, ya que la esquizofrenia es familiar; aproximadamente un tercio de los enfermos tienen un pariente cercano con dicho trastorno.

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DE LA ESQUIZOFRENIA?

La esquizofrenia se conoce sobre todo por causar alucinaciones, pero de hecho cursa con un gran número de síntomas. Existen cuatro grupo de síntomas: “positivos”, “negativos”, “cognitivos” y “afectivos”.

Los síntomas positivos impiden a los esquizofrénicos pensar con claridad o juzgar lo que es real y lo que es falso. Este apartado incluye:
· Alucinaciones – cuando una persona cree oír, sentir, oler o ver algo que no existe
· Ideas delirantes –creencias falsas y pensamientos paranoides que no son razonables

Los síntomas negativos aparecen como una pérdida o reducción de las actividades diarias, como:
· Disminución del impulso y la motivación
· Pérdida de capacidad para sentir y expresar emociones
· Pérdida de interés en participar en actividades, lo que conlleva el retraimiento social

Los síntomas afectivos son los cambios de humor que experimentan los esquizofrénicos, como:
· Depresión
· Ansiedad

Los síntomas cognitivos son los problemas que tienen los esquizofrénicos con sus procesos mentales, por ejemplo:
· Problemas de aprendizaje
· Mala memoria
· Mala organización y planificación

¿CUÁL ES LA REPERCUSIÓN PERSONAL Y SOCIAL?

· La repercusión personal de la esquizofrenia es a menudo intensa y devastadora.
· La esquizofrenia lleva consigo un estigma social debido a su desconocimiento y al temor que causa en la gente. Esto puede hacer que los esquizofrénicos se retraigan incluso más del mundo exterior con el consiguiente aislamiento social, ruptura de relaciones y pérdida de educación, trabajo e ingresos.
· Los esquizofrénicos también tienen un mayor riesgo de cometer suicidio, el 10 por ciento de los esquizofrénicos se suicidan.1

¿CUÁL ES LA REPERCUSIÓN ECONÓMICA?

· La esquizofrenia supone una carga económica importante para los enfermos, sus cuidadores, los servicios sanitarios y la sociedad.
· Por ejemplo, se estima que en 2002, el coste directo anual del tratamiento de la esquizofrenia en Inglaterra y Gales fue de más de mil millones de libras esterlinas.2

¿CÓMO SE TRATA LA ESQUIZOFRENIA?

· Aunque actualmente no existe cura para la esquizofrenia, la mayoría de las personas mejoran con el tratamiento farmacológico combinado con otros métodos (p.ej. psicoterapia).
· Aunque muchas personas diagnosticas de esquizofrenia pueden tratarse en su domicilio o en la comunidad, las personas con síntomas graves requieren hospitalización.
· El no tomar la medicación en la forma prescrita (falta de cumplimiento) es una de las principales causas de recaída y rehospitalización.4,5 Los efectos secundarios de los medicamentos utilizados en la esquizofrenia son uno de los motivos más frecuentes por los que los enfermos dejan de tomar correctamente su medicación.6,7

31/7/16

Fobia social, un trastorno que paraliza y aisla

Fobia social, un trastorno que paraliza y aisla

El miedo a hacer el ridículo en público es más común de lo que parece

info7.mx

Sudar, temblar y estar mareado, son síntomas típicos de las personas que padecen fobia social. Sabrina es una de esas personas que padecen este trastorno.

El miedo a hacer el ridículo en situaciones en que se tiene que interactuar con otras personas, los simples actos de hablar con alguien, realizar exposiciones escolares o conferencias o hasta cuando se come o bebe en público resultas muy complicados para quien padece fobia social.

Este tipo de trastorno generalmente comienza en la juventud, cuando los niños ingresan en la pubertad y comienzan incluso a separarse de sus familias.

El contacto con las personas de la misma edad en esta etapa es más frecuente, lo que genera inseguridad en algunos chicos. Si bien no es muy frecuente, la fobia social también puede afectar a niños en edad preescolar.

A diferencia de las personas que son solamente tímidas, los individuos que padecen fobia social se ven limitados de manera extrema en su interacción con otra personas. El miedo puede prolongarse a lo largo del tiempo.

En el caso de Sabrina, quien padeció este trastorno, sus miedos llegaron al extremo cuando comenzó a estudiar. No iba a clases ni se atrevía a hablar con los profesores y apenas tuvo contacto con su familia.

Hasta que un consejero de la universidad le recomendó hacer una terapia. Sabrina logró tomar coraje para esta decisión un tiempo después. Buscando en Internet conoció a otras personas afectadas y juntos terminaron formando un grupo de autoayuda.

"Me ayudó mucho poder hablar con otros que me entienden. Nadie juzga a nadie. De esta forma gané confianza e hice nuevos amigos", dice hoy en día.

La terapia conductista es el mejor tratamiento para este problema. La idea es que los afectados aprendan pequeñas técnicas para enfrentar situaciones difíciles. En la mayoría de los casos, los miedos van variando a lo largo de la vida.

Los especialistas advierten que los afectados no ganan nada con estrategias defensivas. Sabrina logró dominar su fobia con la ayuda de la terapia conductista y el grupo de autoayuda. Además, asiste a cursos en los que se entrena en retórica, idioma corporal y la confianza en sí misma. Hoy día asegura: "Ya no trato de evitar las situaciones que me dan miedo, sino que aprendí a enfrentar mis temores".

15/6/16

La depresión aumenta el riesgo en pacientes coronarios [15-6-16]


La depresión aumenta el riesgo en pacientes coronarios

Un equipo de investigadores estadounidenses comprobó en un estudio, cuyos resultados publicó la revista Archives of Internal Medicine, que los pacientes bajo depresión tienen un mal pronóstico si padecen enfermedades cardiacas.


Y ello se debe a que este tipo de enfermo olvida con frecuencia tomar sus medicamentos e incluso suspende de manera temporal o total el tratamiento, lo cual puede tener consecuencias no deseadas debido a sus cardiopatías.


Sin embargo, a pesar del mal pronóstico de la depresión para la enfermedad coronaria, es algo que se puede modificar al igual que los niveles de azúcar, el colesterol, la rensión arterial o la afición al tabaco.


Son patologías que deben y pueden controlarse y con ello hacer subir los niveles de sobrevivencia, así como la calidad de vida de estos enfermos.


La investigación estudió a más de 900 pacienteses de enfermedades cardiacos, de edad promedio de 69 años, de los cuales más del 80 por ciento eran varones, y tomaban una media de casi tres pastillas al día.


Se constató que el 22 por ciento de esos enfermos reportaban depresión durante la etapa del seguimiento.


Un 18 por ciento de los deprimidos olvida tomar las pastillas, mientras que esto sólo ocurre en el nueve por ciento de los pacientes sin depresión.


Los autores del análisis opinan que los pacientes deprimidos son los que cumplen de peor manera, o incluso no llevan a cabo, los tratamientos curativos, y esto ocurre independientemente de su edad, sexo, raza, educación o el apoyo que reciban de su familia o sociedad.


 

10/5/16

Síntomas de depresión en los niños [10-5-16]


Síntomas de depresión en los niños

Durante el primer año de vida

Se pueden presentar varios trastornos que comprometen el aspecto emocional, especialmente si hay privación de la figura materna o ruptura del vínculo con la persona que está más dedicada al cuidado del bebé, lo que se conoce como depresión anaclítica.

Esta condición ocurre cuando la separación dura por varios días y hasta más o menos 3 ó 4 meses. Si antes de este tiempo se modifican las condiciones, se ha observado recuperación de los niños, aunque parece que no es total.

Cuando la privación materna es prolongada y no hay otra persona que establezca un vínculo afectivo permanente con el bebé, se presenta un cuadro conocido como hospitalismo, que se caracteriza por pasividad, expresión facial vacía, indiferencia ante los estímulos, retraso en el desarrollo psicomotor y enfermedades frecuentes.

Otra forma de depresión en esta etapa del desarrollo lo constituye el trastorno del vínculo, que ocurre en los casos en que, a pesar de contar con la figura materna, el niño está abandonado, no recibe afecto verdadero, ni las caricias y estímulos que necesita.

Son niños que no tienen ningún problema físico y, sin embargo, se retrasan en el desarrollo motor, en el peso y la estatura; sus respuestas son bien diferentes ante los estímulos, pues no hacen buen seguimiento visual, no sonríen, no reaccionan cuando se les va a alzar en brazos y las vocalizaciones están muy disminuidas. Además, se aprecia llanto débil, sueño excesivo y marcada apatía.

Niños de uno a tres años

En este periodo, la depresión interfiere con las habilidades que recientemente ha adquirido el niño. Aparecen, entonces, la regresión, la detención del desarrollo en habilidades tales como el lenguaje y la destreza para correr y jugar.

Se observan trastornos en la alimentación y en el sueño y conductas de auto–estimulación, como mecerse o morderse los dedos. En esta etapa el niño puede tratar de aferrarse permanentemente a los padres, debido a la ansiedad que le produce la separación, lo cual se manifiesta con apegamiento excesivo, llanto, negativismo e incapacidad para estar a más de tres o cuatro metros de ellos.

Esta ansiedad de separación, con cierta frecuencia, antecede el comienzo de una depresión.

Entre 3 y 5 años

Se han observado como características de depresión el aspecto triste, escasa actividad, fatiga, alteraciones en el sueño y reacciones de ira más frecuentes que en otros niños de esa misma edad, menos cooperación en las rutinas y cambios en el apetito.

En este período es frecuente el rechazo del niño para ir a la guardería, los episodios de ira, el retraimiento social y la aparición de quejas somáticas como dolor de estómago, de cabeza, reacciones asmáticas o problemas dermatológicos. Algunos niños llegan a tener comportamientos auto–destructivos, manifiestan ideas suicidas o pensamientos reiterativos sobre la muerte.

Niños entre seis y doce años

Los profesores son a menudo los primeros en notar el humor deprimido o la tristeza, el retraimiento y los cambios en el rendimiento escolar. Suele presentarse una impresión negativa de la propia capacidad.

Se observa incapacidad para divertirse, la queja frecuente de ‘estar aburrido’ o de que ciertas actividades le parecen muy tontas y fastidiosas.

Expresa opiniones negativas acerca de sí mismo e, incluso, aparecen ideas suicidas con y sin verdadera intención. Al igual que en las otras etapas de desarrollo y en los adultos, se observan alteraciones en el sueño, la alimentación y la actividad. Presentan mayor tendencia al aislamiento social y respuestas agresivas.

El bajo rendimiento escolar es un síntoma importante, que se asocia a la alteración en la concentración de la atención y la falta de motivación.

Es una etapa en la cual el niño puede verbalizar mejor sus sentimientos y lo hace a través de sus creaciones en el juego, el dibujo y sus sueños. Allí aparecen temas de culpabilidad, frustración, pérdida, baja autoestima, abandono y aún deseo de morir.

Adolescentes

La depresión en la adolescencia, más o menos entre los 12 y los 18 años, debe diferenciarse de los períodos de humor depresivo normales en la edad, lo cual exige cierta experiencia de quien hace el diagnóstico.

En estos casos, el rendimiento académico se ve afectado en forma significativa y persistente, el adolescente puede tener dificultades para ajustarse a los cambios propios de la pubertad, algunos presentan baja autoestima, rechazan su figura y se tornan dispersos y pueden mostrar dificultades en los procesos de abstracción.

Los adolescentes deprimidos resultan más vulnerables al uso de bebidas alcohólicas y substancias estimulantes y, al igual, enfrenta en número mayor ideas suicidas. Por este motivo, es muy importante que padres, profesores y profesionales de la salud tomen en serio los cambios en el rendimiento académico, en el comportamiento y en el estado de ánimo de los adolescentes. Especialmente, en todos aquellos casos en que existan antecedentes de trastornos en la atención, problemas de disciplina, ansiedad, trastorno oposicionista y excesiva preocupación por la figura corporal, con tendencia a la anorexia o a la bulimia.

7/5/16

El acoso puede hacer que las víctimas pasen a ser acosadores


El acoso puede hacer que las víctimas pasen a ser acosadores

Hay un riesgo más alto de conducta agresiva cuando se sufren a la vez el ciberacoso y las burlas en persona, según un estudio

healthfinder.gov

La combinación de ser víctimas de burlas en persona y de ciberacoso podría aumentar en gran medida el riesgo de que las víctimas se acaben convirtiendo en acosadores, según un estudio reciente.

"Los estudiantes que son víctimas tienen más probabilidades de mostrar conductas agresivas contra los demás", dijo la investigadora principal, Alexandra Hua, del Centro Médico Pediátrico Cohen, en la ciudad de Nueva York. "Este fenómeno podría llevar a un círculo vicioso en el que los acosadores crean acosadores a partir de sus víctimas".

En el estudio, los investigadores analizaron los datos de estudiantes estadounidenses de 10 a 17 años de edad. Los investigadores hallaron que el 43 por ciento de los niños habían experimentado el acoso en persona y el 7 por ciento habían sido sometidos a algún tipo de ciberacoso mediante mensajes de texto, medios sociales y otros medios.

Los niños que sufrieron el acoso en persona o en internet tenían más probabilidades de presentar conductas agresivas, como las peleas físicas, hostilidad verbal, daños de la propiedad y chantaje a los iguales, mostraron los hallazgos.

Pero el riesgo de realizar estas conductas era más del doble para las víctimas de ambos tipos de acoso, afirmaron los autores del estudio.

El 38 por ciento de los niños que sufrieron ambas formas de acoso mostraron conductas agresivas. Esta cifra contrasta con el 15 por ciento de los que solo sufrieron ciberacoso y el 4 por ciento de los que solo fueron víctimas del acoso en persona.

Los estudios se presentarán el sábado en la reunión anual de las Sociedades Pediátricas Académicas (Pediatric Academic Societies), en Boston.

Los resultados son preocupantes, pero no sorprendentes, dijo el investigador principal, el Dr. Andrew Adesman, en un comunicado de prensa de la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics).

"Estas conductas podrían implicar acciones vengativas contra los agresores, con una conducta agresiva para defenderse de futuros intentos de acoso, o peor aún, el aprendizaje a través del ejemplo y el inicio del acoso a niños que previamente no estaban involucrados", dijo Adesman, jefe de pediatría del desarrollo y conductual del Centro Médico Pediátrico Cohen, en Nueva York.

Hua también señaló que con las altas tasas de uso de dispositivos móviles de los jóvenes, se debería centrar más la atención en el ciberacoso y sus daños, especialmente cuando se combina con el acoso en persona.

Las investigaciones presentadas en reuniones se deben considerar como preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

El miedo a la ansiedad podría llevar a la depresión [7-5-16]


El miedo a la ansiedad podría llevar a la depresión

Algunos se preocupan tanto por lo que podría suceder que desarrollan otros síntomas, encuentran los investigadores

El miedo a la ansiedad podría llevar a las personas que se preocupan "más que el promedio" a la depresión, según sugiere un estudio reciente.

"La sensibilidad a la ansiedad se ha llamado el miedo al miedo", apuntó en un comunicado de prensa el autor del estudio Andres Viana, estudiante de postgrado de la Universidad Estatal de Pensilvania. "Los que tienen sensibilidad a la ansiedad temen su ansiedad porque su interpretación es que algo catastrófico sucederá cuando surgen sus sensaciones de ansiedad".

Viana y colegas analizaron cuestionarios completados por 94 voluntarios con una edad promedio de 19 años, que se preocupaban de forma moderada a alta. Los cuestionarios evaluaban la preocupación, la ansiedad generalizada y la depresión.

Las respuestas mostraron que la sensibilidad a la ansiedad predecían los síntomas de depresión de forma significativa. Los investigadores también encontraron que dos de los cuatro problemas que conforman la sensibilidad a la ansiedad (el "miedo al descontrol cognitivo" y el "miedo a síntomas de ansiedad públicamente observables") predecían síntomas de depresión de manera específica. Los otros dos problemas (el "miedo a los síntomas cardiovasculares" y el "miedo a los síntomas respiratorios") no fueron pronosticadores significativos de depresión.

"Lo que encontramos fue que el temor a las sensaciones cognitivas típicas de la ansiedad, y la incapacidad de concentrarse, se relacionaban con la depresión. Y también encontramos que la relación existe en personas que temen síntomas que podrían potencialmente tener implicaciones sociales, o síntomas de ansiedad que podrían estar sujetos a una evaluación negativa", comentó Viana.

Los hallazgos del estudio aparecen en la edición de diciembre de la revista Journal of Anxiety Disorders.

Varios estudios han relacionado la sensibilidad a la ansiedad con la depresión, lo que sugiere que tratar la sensibilidad a la ansiedad podría ayudar a prevenir y tratar a la depresión, señaló Viana.

28/4/16

Los psicólogos aconsejan no dejar de actuar tras sufrir "miedo escénico" [28-4-16]


Los psicólogos aconsejan no dejar de actuar tras sufrir "miedo escénico"

Tras sufrir un ataque de ansiedad o de pánico, la persona que lo ha padecido, como puede ser un cantante en el escenario, tiende a desarrollar miedo por lo mal que lo ha pasado, pero para combatirlo los psicólogos recomiendan pensar en positivo y volver a afrontar el actuar ante el público.
Así lo ha destacado a Efe el presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS), Antonio Cano Vindel, quien ha asegurado que el "miedo escénico" tiene cura.

Preguntado por el caso de la cantante Pastora Soler, que ha dejado su carrera musical hasta que recupere la confianza tras interrumpir una actuación en Málaga por "miedo escénico", y por el de Joaquín Sabina, que anoche anticipó el final de su actuación por no encontrarse bien y él mismo decir que sufría "un Pastora Soler", Cano ha apuntado que lo importante es saber "manejar" la ansiedad.

El "miedo escénico" es una reacción de ansiedad que se da ante "una situación social, cuando alguien tiene que hablar o actuar ante un público", pero que, si se acompaña de miedo, puede pasar a ser "una reacción de pánico", ha explicado.

Antonio Cano ha advertido de que si evitamos volver a hablar en público o actuar lo que hacemos en realidad es dar "más importancia" a nuestro miedo.

En cambio, si somos capaces de afrontar ese miedo o angustia a través de información y de técnicas para manejarlo termina desapareciendo.

Sin embargo, ha reconocido que la persona que sufre una reacción de pánico tiene sensación de pérdida del control y lo define como la "situación más angustiosa de su vida"; algunos pueden llegar a pensar que están sufriendo un infarto, que se van a marear o que se están volviendo locos, ha añadido.

Tras padecer una situación así, "hay que pensar bien". "Tenemos que seguir afrontando el actuar ante el público y no coger miedo", ha resaltado.

Un ataque de ansiedad "se pasa en unos minutos generalmente", es como el nerviosismo antes de un examen, pero "más intenso", y, tras concluir, llega "la calma y uno se queda más tranquilo".

Catedrático de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, Cano ha detallado que hay factores que influyen a la hora de sufrir ansiedad o pánico, como son fumar, tomar drogas o el estrés, y que está demostrado que las mujeres, quizá por un tema hormonal, lo padecen casi el doble que los hombres.

Ha insistido en que estas patologías -pueden darse desde la adolescencia- "sí tienen cura" si se sigue un tratamiento, pero ha advertido de que más de la mitad de las personas que toman tranquilizantes o psicofármacos desde hace años no resuelven el problema.

Cano apuesta por un tratamiento de tipo psicológico, cognitivo y conductual y, sobre todo, por que la persona asuma que se tienen reacciones emocionales de ansiedad igual que si se enfadan, se alegran o se ponen tristes.

"No hay que pensar que tener una reacción de ansiedad es una debilidad, ya que si se conocen los síntomas y no se magnifican se reduce y la propia ansiedad será una ayuda a la hora de concentrarse en la tarea a realizar", ha concluido.

14/4/16

La Terapia Narrativa, el estilo libre de la psicología [14-4-16]


La Terapia Narrativa, el estilo libre de la psicología

De unos años para atrás se ha comenzado a escuchar el término “Terapia narrativa, lo que hace referencia a una nueva técnica de terapia psicológica que se basa en dar un enfoque respetuoso al consultante, dándole a éste la calidad de experto dentro de su propia vida.


En este proceso de terapia se busca eliminar el concepto de poder que lleva consigo el psicólogo o el terapeuta, a quien busca ayuda no se le llama paciente, ni se le llama cliente, sino que se le denomina “coautor” del proceso de terapéutico.

Para conocer un poco más acerca de esta técnica nos acercamos al licenciado en Psicología C. Augusto Reyes Gonzáles, quien nos platicó un poco acerca de este tema.

Nuestro entrevistado, quien se hizo experto en el tema en el Colectivo de Prácticas Narrativas en México, y lleva más de diez años radicando en la ciudad, nos regaló un poco de su tiempo para aclararnos algunas dudas sobre la Terapia Narrativa:

A continuación la charla mantenida con Augusto Reyes:

¿Qué es la Psicología Narrativa?
Yo no lo llamaría psicología narrativa, de hecho ni mis maestros lo hacían, la narrativa parte de ideas filosóficas que rompen o intentan romper estructuras, digamos que la narrativa toma ideas del post-estructuralismo para desarrollar técnicas aterrizadas en el campo de la terapia a través de esta filosofía, entre otras cosas.

¿Por qué modificar la terapia psicológica?

La psicología parte de herramientas muy claras como el diagnóstico, la estadística, diferentes elementos que la hacen una ciencia formal. En el fondo, me parece que las estructuras le imponen desventajas y vulnerabilidades a la psicología. Por dar un ejemplo: el hecho de utilizar las mismas estructuras para explicar el comportamiento o la vida humana de seres completamente distintos. Ningún ser humano es igual, es decir, no se puede sanar a diferentes personas con el mismo método o tratamiento.  La narrativa se da cuenta de estas brechas y parte de diferentes nociones para evitar estos errores.

¿Cómo puede la terapia narrativa mejorar estos errores?

La característica de profesionalidad le da al terapeuta un sentido de poder sobre la decisión de sus consultantes. Solamente el hecho de tocar la puerta de un consultorio ya implica que el terapeuta tenga un poder, que tenga algo que el consultante necesite y que solamente él se lo puede ofrecer, es una situación que se da inherentemente. Cuando se parte de las estructuras y del manejo de este poder, es muy fácil que lo que un profesional de la salud diga se haga ley, hay muchos terapeutas abusivos, no saben manejar el poder de manera consciente.

La narrativa trata de minimizar este sentido de poder, intenta darle al consultante un rol activo dentro de la terapia, si no partimos de estructuras, debemos basarnos en la noción de que el consultante es el único experto de su propia vida. Tenemos que usar una curiosidad genuina al hacer preguntas.

¿Por qué se le llama Terapia Narrativa?
La narrativa no busca explicar cómo se desarrolla la identidad de la persona, se va un paso atrás, algo más general, propone una analogía de la identidad a través de las historias, por eso se llama narrativa, esto porque toma el concepto de las historias literarias.

Una serie de eventos puestos en una línea de tiempo dentro de una conexión que obedece a una lógica o un tema. Si entendemos esto como una historia, podemos decir que nosotros historiamos nuestra vida, para con nosotros y para el contexto social que puede atestiguar la veracidad de nuestra identidad que se compone de nuestra vida social, los amigos, familia, pareja, trabajo, nos define también la nacionalidad, el género, el sexo, la época donde nacemos, todo esto genera un contexto a donde se nos arroja cuando nacemos, contexto que vamos negociando a lo largo de nuestra vida.

Dentro de este contexto existen historias dominantes de nuestra identidad, historias complicadas que pueden llegar a ser negativas o positivas, podríamos hablar de la historia problemática y la historia real.

¿Qué sucede cuando la historia dominante es negativa?

Tiene un efecto de colonización, esto es porque nuestra vida tiene un cumulo de historias, una antología, que al igual que un fruto podrido, la historia negativa se engrandece, lanza un velo de oscuridad a las demás historias, de manera que se convierte en la narrativa dominante de tu identidad, se roba el título de tu novela, dejando en segundo o hasta tercer plano las demás historias.

¿Cómo eliminamos u olvidamos esta historia dominante?

Con la externalización sacamos este problema negativo de la identidad de la persona, aquí podemos hablar de una separación entre la identidad del problema y la de la persona, ésta tiene una relación con el problema y éste con su identidad, el problema es algo muy aparte que la persona, son entes separados. Todo virus debe ser atacado.