23/5/17

Estrés: La Patología Moderna [23-5-17]


Estrés: La Patología Moderna

Según la Organización Mundial de la Salud, es la epidemia del siglo XXI…

Según un estudio del Ministerio de Salud, en Chile una de cada cuatro personas se siente en un estado permanente de estrés, siendo esta patología más elevada en las mujeres: más del 13% se siente estresada "siempre". Esto afecta la calidad de vida y salud no solamente del individuo, sino de todo su entorno (familiar, social y laboral).

En el caso del trabajo, el estrés tiene un impacto tanto en el ambiente laboral como en la productividad de una empresa. Según cálculos internacionales, cada persona que sufre de estrés representa un costo directo e indirecto -en ausentismo, gastos médicos, pérdida de tiempo y errores profesionales- de US$ 2 mil anuales; y se estima que esta dolencia es responsable de hasta el 40% del ausentismo en el trabajo, pudiendo reducir el desempeño de los empleados en un 70%. En nuestro país, en tanto, el 30% de las licencias médicas se debe a estrés laboral.

La doctora Andrea Chávez, neuróloga del Centro Clínico del Stress y el Dolor, explica que "el estrés es la respuesta del cuerpo a condiciones externas que perturban el equilibrio emocional de la persona", siendo el resultado de este proceso el deseo de huir de la situación que lo provoca o confrontarla violentamente.

Advierte que puede afectar a sujetos de todas las edades y causar problemas de salud o empeorarlos. Por eso es tan importante aprender a manejarlo adecuadamente, y consultar a su médico si se siente estresado. Porque si bien en los tiempos modernos esta patología pareciera ser un aspecto "ineludible" de la vida, existen técnicas y programas especiales antiestrés que ayudan a que las personas aprendan a vivir en paz.

Para reconocer si sufres de estrés, pon atención a las siguientes señales: tensión en el cuello, dolor en la espalda, fatiga, cansancio, decepción, problemas en sus relaciones con los demás, insomnio o ansiedad.

Para terminar con todos los males que aquejan a las personas por el estrés se creó el Centro Clínico del Stress y el Dolor, donde un equipo de profesionales especializados ofrece programas antiestrés diseñados para cada persona. Es relevante considerar que como las causas del estrés son distintas en cada persona, el tratamiento debe ser personalizado.

20/5/17

Los narcisistas con frecuencia brillan en las entrevistas de trabajo, según un estudio [20-5-17]


Los narcisistas con frecuencia brillan en las entrevistas de trabajo, según un estudio

Esto se debe a que pueden presentarse a sí mismos a la mejor luz con comodidad, y convencer a los entrevistadores, informan investigadores

Gustarse realmente mucho a uno mismo puede conferir una ventaja competitiva en las entrevistas de trabajo, sugiere un estudio reciente.

Esto se debe a que los narcisistas, que se sabe tienen una autoestima molestamente alta, son más capaces de hablar y promoverse a sí mismos, lo que proyecta confianza y experiencia a los entrevistadores, explicaron investigadores de la Universidad de Nebraska en Lincoln.

En su estudio de dos partes, los narcisistas puntuaron mucho más en una entrevista de trabajo simulada que personas no narcisistas igual de calificadas.

"Es un ámbito en que está bien hablar bien de uno mismo, sin ramificaciones. De hecho, es lo que se espera", apuntó en un comunicado de prensa de la universidad el coautor del estudio Peter Harms, profesor asistente de administración. "Para decirlo de forma sencilla, los que están cómodos haciéndolo tienden a tener resultados mucho mejores que los que no".

En el estudio, que aparece en la revista Journal of Applied Social Psychology, primero participaron 72 personas a quienes se grabó en video mientras solicitaban trabajo. Mientras que las personas no narcisistas se promovieron menos a sí mismas cuando los entrevistadores expertos las cuestionaron, los narcisistas en realidad aumentaron sus intentos de promoverse a sí mismos, hallaron los investigadores.

En la segunda parte del estudio, 222 entrevistadores expertos calificaron videos de solicitantes con habilidades laborales similares y grados variantes de narcisismo. Los promovían a sí mismos, o sea los que hablaban mucho y usaban "tácticas de zalamería" como sonreír, gesticular y alabar a los demás, recibieron muchas más evaluaciones positivas que los solicitantes igual de calificados que usaron modestia táctica, informaron los investigadores.

"Esto muestra que lo que logra que los (narcisistas) ganen es la forma en que se presentan", apuntó Harms. "Estos resultados muestran lo difícil que es hacer una entrevista de forma eficaz, y lo falibles que somos cuando hacemos juicios en base a entrevistas. No necesariamente deseamos contratar a narcisistas, pero podríamos terminar haciéndolo porque se presentan como personas con autoconfianza y capacidad".

Los hallazgos también sugieren que los entrevistadores deben estar conscientes de las tácticas usadas por los narcisistas, advirtió Harms.

"En general, hallamos muy poca evidencia de que los narcisistas sean trabajadores con un mayor o menor nivel de eficacia. Pero sí sabemos que pueden ser muy perjudiciales y destructivos cuando tratan con otras personas de forma regular", advirtió.

Y añadió que "si todo es igual, probablemente sea mejor evitar contratarlos".
 

16/5/17

Obsesiones [16-5-17]


Obsesiones

La persona que se lava las manos treinta veces al día por miedo al contagio, que es incapaz de irse a dormir sin comprobar repetidamente si ha apagado las luces, que insiste una y otra vez en un mismo pensamiento y que comprueba hasta la extenuación que la puerta está bien cerrada por temor a que le ocurra algo ¿tiene algo diferente en su cerebro que explique este comportamiento? Un grupo de investigadores catalanes ha dado un gran paso en la respuesta a esta pregunta. Después de comparar con técnicas de resonancia magnética en tercera dimensión los cerebros de afectados por este trastorno y los de personas sanas han comprobado que los enfermos tienen regiones alteradas y hecho un mapa anatómico de las alteraciones, conocidas como trastornos obsesivos.

“Las obsesiones”, explica Julio Vallejo, uno de los investigadores, “las padecen todos los pacientes y suelen ser ideas reiterativas y negativas que se impone el sujeto en contra de su voluntad y que reconoce como extrañas. El cincuenta por ciento de los pacientes tienen además compulsiones”.

La investigación demuestra que “en el trastorno obsesivo hay anomalías anatómicas y no es una patología de origen psicológico, por conflictos en la infancia, como se creía hasta hace unos años”, explica Vallejo.

Jesús Pujol y Carles Soriano, investigadores también, destacan que las alteraciones no se ven a simple vista en una resonancia magnética, sino mediante unos métodos de análisis con sistemas informáticos, que son los que dan las diferencias. “Marcamos múltiples puntos en el cerebro y aplicamos modelos estadísticos y matemáticos. Así obtenemos datos objetivos del cerebro mediante una resonancia magnética tridimensional, que abre muchas vías de investigación que facilitan un mayor conocimiento”, dice Pujol.
 

12/5/17

La psicología detrás del mensaje de texto [12-5-17]


La psicología detrás del mensaje de texto

Los mensajes son más directos, pero se pierden ventajas del dialogo oral

A pesar de tener una dura competencia a manos de aplicaciones como Whatsapp, el mensaje de texto sigue vivo y se siguen enviando miles de ellos cada día. Y más allá de que los usos más frecuentes están asociados a las relaciones románticas, también se utilizan para discutir temas serios como la muerte de un familiar cercano o ser despedido de un trabajo.

Son temas que a primera vista parecen demasiado serios para discutir por mensaje y esto es algo que quienes crearon el sistema nunca esperaron. Como explica la académica Colette Snowden en un ensayo sobre la evolución de los SMS, sus desarrolladores consideraban que, al ser un medio impersonal y que no posee la inmediatez de la llamada telefónica, no sería muy utilizado.

Pero fue justamente esta capacidad la que llevó a estos mensajes a ser tan bien recibidos entre los usuarios. Permiten meditar las respuestas o simplificar ideas que en la conversación oral pueden ser complejas.

Psicológicamente, además de los dos puntos ya mencionados, el enviar mensajes de texto (sean por el sistema tradicional, por Whataspp o por la aplicación que sea) permiten eliminar los signos no verbales que representan la mayoría de la comunicación humana.

La postura, la expresividad, el contacto ocular, los gestos, las lágrimas, todo, es reemplazado por caracteres.

Un estudio del año 2011 indicó que, por detrás de las expresiones de afecto, los usos más comunes para los mensajes de texto eran "discutir asuntos serios" y "pedir disculpas" al hablar con sus parejas por este medio.

Es mucho más fácil, limpio y simple confesarse románticamente o despedir a alguien por mensaje. Es que buena parte de la tecnología moderna está fundada en esta premisa: que todo se haga mucho más simple y lineal en la vida.

Estudios científicos han mostrado tanto que las parejas que intercambian mensajes de texto hablan menos, pero a su vez, marcan que los amigos y parejas que comparten mensajes afectuosos son más cercanos entre sí que aquellos que no lo hacen.

Pero como una vez explicó la psicóloga del MIT Sherry Turkle, cuando todo se expresa por mensaje de texto "la complejidad y la confusión de la comunicación humana se pierde".
 

9/5/17

Trastorno bipolar: cuando el ánimo se desequilibra [9-5-17]


Trastorno bipolar: cuando el ánimo se desequilibra

  • Se alternan episodios de depresión con otros de euforia
  • El tratamiento empleado suele ser de por vida

Como una montaña rusa. Así de cambiante es el humor de quienes sufren trastorno bipolar, una enfermedad psiquiátrica que provoca oscilaciones extremas en el estado de ánimo. Los afectados suelen alternar episodios de depresión con otros de euforia, periodos marcados por la desesperanza con otros en los que la energía y el optimismo del paciente son desbordantes.

Se calcula que aproximadamente el 1,5% de la población sufre este trastorno que tiende aparecer en la adolescencia o la primera etapa de la edad adulta (entre los 18 y los 25 años) y tiene diferentes formas de presentación. Mientras que en algunos pacientes las fases de depresión y manía son muy marcadas, en otros, los periodos eufóricos suelen ser menos extremos (hipomanía) y no llegan a desligar al paciente de la realidad.

En cualquier caso, los especialistas en Psiquiatría recuerdan que el trastorno se diferencia bien de las oscilaciones normales en el estado de ánimo que cualquier persona tiene a lo largo de su vida.

"En la fase depresiva, el paciente todo lo ve negro, no ve futuro, mientras que en la de exaltación se siente lleno de energía, muy activo, habla con rapidez y puede comportarse de manera distinta a lo normal, por ejemplo derrochando el dinero", explica José Luis Carrasco, psiquiatra del Hospital Universitario Clínico San Carlos de Madrid.

Cuando las fases son muy severas, el paciente puede llegar a tener síntomas psicóticos, explica Elena Sanz, jefa del servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Quirón de Madrid. Puede tener ideas megalomaniacas, delirios de grandeza, como que tiene una misión importante que cumplir o que posee poderes especiales. También pueden aparecer alucinaciones.

La violencia, subraya esta especialista, no suele ser característica en estos pacientes. "En la fase depresiva, si utilizan la violencia suele ser contra sí mismos; y en la fase de manía, si tiene un delirio de que le persiguen puede usarla como autodefensa, pero no es lo habitual", aclara Sanz, quien remarca que "la violencia ejercida por pacientes mentales es menor que la que se registra en la población general. No se puede establecer una correlación".

Generalmente, cuando se diagnostica la enfermedad, se suele indicar un tratamiento para intentar controlar las oscilaciones y evitar los episodios de manía o depresión. "Entre los tratamientos estabilizadores del estado de ánimo es común utilizar el litio, con buenos resultados. También se emplean fármacos antiepilépticos, como la carbamacepina, entre otros, siempre monitorizando las dosis y la respuesta", señala Sanz.

Si se da una recaída, se suelen indicar medicamentos específicos, como antidepresivos si el estado de ánimo es muy bajo o antipsicóticos, que también son útiles para la estabilización del estado de ánimo, en caso de una fase maniaca.

Sanz y Carrasco coinciden en señalar que el tratamiento con fármacos estabilizadores del estado de ánimo "suele ser de por vida", precisamente porque esta es una enfermedad fásica que 'reaparece' en el tiempo.

Sin embargo, en algunos casos, como cuando no hay antecedentes familiares, el paciente ha estado asintomático durante un largo periodo de tiempo y su funcionamiento social y calidad de vida son buenos "se puede plantear retirar la medicación y observar, aunque no es lo habitual".

"En general, con la medicación, la mayoría de los pacientes pueden llevar una vida normal", apunta Carrasco, quien subraya que la psicoeducación es muy útil en la evolución del paciente. "Educar al afectado a conocer su enfermedad, a distinguir los primeros síntomas ayuda a un mejor pronóstico", señala.

Aunque no se conocen bien sus causas, sí se sabe que el trastorno bipolar, que afecta por igual a hombres y mujeres, tiene una alta heredabilidad. Las posibilidades de padecer el trastorno aumentan hasta un 20% si se tiene un familiar de primer grado con la enfermedad.

6/5/17

¿Me puede ayudar la religión a salir de la depresión?

¿Me puede ayudar la religión a salir de la depresión?

La fe, vivida en manera equilibrada, es siempre un don maravilloso, sin por ello renunciar a las herramientas que nos ofrece la ciencia

aleteia.org

¿Rezar ayuda a luchar contra la depresión? Por supuesto que sí. Son varios los estudios que muestran una relación positiva entre la espiritualidad y la salud psicológica. Pero la religión nunca debe sustituir al tratamiento farmacológico. Para entendernos en pocas palabras: rezar solo no cura la depresión, pero unida a los tratamientos necesarios, ayuda a curarla, e incluso a prevenirla.

A nivel biológico, las personas con depresión tienen alteraciones a nivel de neurotransmisores, citoquinas y hormonas, además de modificaciones en los sistemas nervioso, inmunológico y endocrino: está relacionada con la disminución de una sustancia producida por el cuerpo humano – concretamente, en el cerebro y en los intestinos -, la serotonina, y que está presente en muchas funciones corporales y psicológicas.

Por tanto, para luchar contra la depresión, es necesario un tratamiento farmacológico que “ayude” al cuerpo a recuperar esos niveles de hormonas y neurotransmisores necesarios para realizar sus funciones normalmente.

Lo importante es distinguir lo que entendemos por depresión y lo que puede ser simplemente un momento de cansancio donde predomina la falta de motivación. La espiritualidad será siempre una fuerza interior que nos acompaña en la vida, pero no será siempre el remedio único para superar situaciones clínicas que requieren también la ayuda profesional de un medico o de un psicólogo o psiquiatra.

Por eso, el primer paso para afrontar este trastorno es saber si hay verdadera depresión: Todas las personas pasamos por periodos de desánimo o tristeza, pero un estado anímico de tristeza y cansancio constante que nos acompaña durante varios meses o años, incluso en sus estados más graves con pensamientos de muerte y suicidio, no puede ser catalogado como algo que podemos gestionar sólo con automotivación, o refugiándonos exclusivamente en la oración personal o comunitaria, por muy positivas que estas sean en la vida de las personas.

Bastaría con recordar el gran numero de santos y personas de gran espiritualidad que han sufrido periodos muy difíciles y largos de autentica depresión psicológica.

Aclarado esto, es importante señalar que la fe tiene una importante influencia a la hora de luchar contra la depresión: La investigación más reciente es de la Universidad de Columbia (EE.UU.), y de ella ya hemos hablado en Aleteia.

Por otro lado, un estudio realizado por un grupo de investigadores del Rush University Medical Center de Chicago, en Estados Unidos, reveló que las creencias religiosas previenen la depresión y mejoran la respuesta a los tratamientos en las personas que la padecen.

Patricia Murphy, una de las investigadoras del estudio explicó, que para superar la enfermedad, lo que parecería ayudar mucho es la fe en un ser superior. Según ella, si bien la medicación para tratar la depresión es fundamental, también lo es el rol que juega la religión en la vida de estos pacientes.

Por tanto, una sana vida espiritual ayuda seguramente a las personas a vivir con la motivación humana y la dimensión trascendente necesarias para gozar de una sana tensión en la vida, lo que en principio ayuda a alejarse de los contextos depresivos. Pero eso no significa que la persona que sufre depresión no tenga una adecuada vida espiritual: pueden intervenir factores genéticos y o de otro tipo, que escapan a su control.

El sentido común nos debe recordar que la vida biológica y psíquica responde también a leyes que conocemos científicamente y que hay que saber también respetar, sin limitar todo a un puro fideismo que no corresponde a la verdad sobre nuestra vida.

Dicho de otra manera, la fe, vivida en manera equilibrada, es siempre un don maravilloso, sin por ello renunciar a las herramientas que nos ofrece la ciencia y la propia inteligencia para mejorar nuestra calidad de vida.

23/4/17

La combinación de un antidepresivo y un analgésico podría aumentar el riesgo de hemorragia cerebral [23-4-17]

La combinación de un antidepresivo y un analgésico podría aumentar el riesgo de hemorragia cerebral

Una investigadora aconseja tener cuidado si se toman ambos juntos



Tomar un antidepresivo y un analgésico como ibuprofeno o naproxeno podría aumentar el riesgo de una hemorragia en el cerebro, sugiere un estudio reciente.

Unos investigadores coreanos encontraron que, de más de cuatro millones de personas con una primera receta de antidepresivos, las que también usaban antiinflamatorios no esteroides (AINE) tenían un riesgo más alto de hemorragia intracraneal en el primer mes.

La hemorragia intracraneal se refiere a un sangrado debajo del cráneo que podría conducir a daño cerebral permanente o a la muerte.

Los hallazgos, publicados en la edición en línea del 14 de julio de la revista BMJ, se suman a una semana de malas noticias sobre los AINE, que incluyen a analgésicos de venta libre como la aspirina, el ibuprofeno (Motrin, Advil) y el naproxeno (Aleve).

El jueves pasado, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. fortaleció las etiquetas de advertencia de algunos AINE, enfatizando que los fármacos pueden aumentar el riesgo de ataque cardiaco y accidente cerebrovascular (ACV).

En cuanto al nuevo vínculo con las hemorragias cerebrales en los usuarios de antidepresivos, los expertos enfatizaron que quedan muchas preguntas por responder.

E incluso si la combinación de fármacos aumenta las probabilidades, el riesgo de cualquier persona en particular parece ser bajo.

"La incidencia de hemorragia intracraneal en las personas que toman antidepresivos y AINE fue de apenas 5.7 por cada mil personas en un año. Alrededor del 0.5 por ciento de las personas que toman esos fármacos sufrirán una (hemorragia) en un año", dijo la Dra. Jill Morrison, profesora de práctica general de la Universidad de Glasgow, en Escocia.

Pero, dijo, lo mejor es que las personas que toman antidepresivos tengan cuidado con el uso de AINE.

Ambos tipos de fármaco son muy usados, y alrededor de dos tercios de las personas con depresión mayor se quejan de dolor crónico, apuntaron los investigadores.

Asegúrese de que los AINE sean el remedio adecuado para su dolencia, aconsejó Morrison, coautora de un editorial publicado junto con el estudio.

Se sabe que los AINE pueden provocar sangrado gastrointestinal en algunas personas, y los estudios han sugerido que lo mismo sucede con los antidepresivos ISRS, que incluyen medicamentos tan recetados como Paxil, Prozac y Zoloft.

Pero ninguna de esas clases de medicamentos se ha vinculado con claridad con la hemorragia intracraneal, señaló el Dr. Byung-Joo Park, investigador principal del nuevo estudio.

El equipo de Park estudió si los dos tipos de medicamentos, usados juntos, podrían aumentar el riesgo.

Los investigadores usaron expedientes del programa nacional de seguro médico de Corea para encontrar a más de 4 millones de personas que recibieron una nueva receta para un antidepresivo entre 2009 y 2013. La mitad también usaban un AINE.

El equipo de Park encontró que los usuarios de AINE tenían un 60 por ciento más de probabilidades de sufrir una hemorragia intracraneal en un plazo de 30 días tras comenzar con el antidepresivo, incluso cuando se tomaron en cuenta la edad y las afecciones médicas crónicas.

No hubo indicación de que ningún tipo particular de antidepresivo conllevara un mayor riesgo que los demás, dijo Park, profesor de medicina preventiva del Colegio de Medicina de la Universidad Nacional de Seúl.

Concurrió en que los usuarios de antidepresivos deben consultar al médico antes de tomar AINE de forma independiente.

Park también apuntó que el estudio observó el riesgo de hemorragia cerebral en un plazo de 30 días. Es probable que los hallazgos no apliquen a las personas que han estado usando un antidepresivo y un AINE durante más tiempo sin problemas.

Esa es una importante pregunta no respondida, dijo Morrison, anotando que es posible que el riesgo de hemorragia cerebral sea en realidad mayor para las personas que han usado un AINE por un periodo prolongado.

¿Por qué tendrían los antidepresivos un efecto sobre el sangrado? Según el equipo de Park, los fármacos pueden impedir que unas células sanguíneas llamadas plaquetas realicen su función, que es fomentar una coagulación normal.

Dado que los AINE también pueden inhibir a las plaquetas, combinar ambos fármacos podría aumentar las probabilidades de hemorragia, apuntaron los investigadores.

No está claro si hay un analgésico más seguro para las personas que toman antidepresivos, dijo Morrison. Pero es posible que el acetaminofén (Tylenol) sea una opción.

"El acetaminofén no tiene la misma propensión a provocar problemas de sangrado que los AINE", dijo Morrison. "Sería más seguro, en teoría".

Y como este estudio se realizó en Corea, añadió, no está claro si los riesgos serían iguales en otros grupos raciales y étnicos. Se necesitan más estudios que sigan a las personas más tiempo, planteó Morrison.

21/4/17

El uso diario del smartphone podría ofrecer pistas sobre la depresión [21-4-17]


El uso diario del smartphone podría ofrecer pistas sobre la depresión

Un pequeño estudio mantiene que las personas que usan los dispositivos más a menudo tienen más probabilidades de sufrir del trastorno

Un nuevo estudio sugiere que el modo que se usa el smartphone podría arrojar luz sobre si se sufre de depresión.

El pequeño estudio (que contó solamente con 20 mujeres y 8 hombres, con una edad promedio de 29 años) observó los datos de los teléfonos celulares de las personas para registrar la cantidad de minutos que usaron su teléfono celular, además de su localización a lo largo del día.

Los investigadores, de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad de Northwestern en Chicago, realizaron un seguimiento durante dos semanas del uso del celular y los datos del GPS de los smartphones de los 28 participantes.

Cuanto más tiempo pasaba una persona con su teléfono celular, más probable era que estuviera deprimida, según el equipo dirigido por David Mohr, psicólogo clínico y director del Centro de Tecnologías de Intervención Conductual de la universidad.

Por ejemplo, el uso diario promedio del teléfono celular por parte de las personas con depresión fue de 68 minutos, en comparación con solamente 17 minutos por parte de las que no tenían depresión, halló su equipo.

También, los datos del GPS mostraron que las personas que estaban deprimidas tendían a pasar más tiempo en casa, o en menos localizaciones, en comparación con las que no estaban deprimidas. Las personas que tenían un horario diario menos regular, o que salían de casa e iban a trabajar en momentos distintos cada día, también eran más propensas a la depresión, mantuvieron los investigadores.

En general, los datos del smartphone tenían una precisión del 87 por ciento con respecto a la detección de las personas con síntomas de depresión, según los autores del estudio, que publicaron los hallazgos el 15 de julio en la revista Journal of Medical Internet Research.

Mohr dijo en un comunicado de prensa de la universidad que cree que simplemente observando los datos del teléfono celular "podemos detectar si una persona presenta síntomas depresivos y la gravedad de esos síntomas, sin hacerle ninguna pregunta".

Además, "los teléfonos celulares pueden dar datos de forma discreta y sin esfuerzo por parte del usuario", dijo.

Pero dos expertos en salud psiquiátrica tenían una opinión más precavida.

El Dr. Aaron Pinkhasov, catedrático del departamento de salud conductual del Hospital de la Universidad de Winthrop en Mineola, Nueva York, se mostró de acuerdo en que "al menos algunos patrones de datos [de los smartphones] parecen correlacionarse con unos posibles trastornos del estado de ánimo".

Pero Pinkhasov dijo que la muestra del estudio estaba sesgada en gran medida hacia las mujeres mayores, que tienden a tener tasas más altas de depresión. También cree que los médicos y pacientes deberían tener cuidado con confiar demasiado "en la tecnología y el autodiagnóstico" a través del smartphone.

Pero otro experto dijo que el estudio está en línea con una tendencia a hacer un seguimiento de la salud y la atención sanitaria mediante el uso de las nuevas tecnologías.

"Las nuevas aplicaciones ayudarán a identificar a los pacientes de alto riesgo y a ofrecer tratamientos que pueden ser de ayuda", dijo el Dr. Scott Krakower, jefe asistente de la unidad de psiquiatría en el Hospital Zucker Hillside en Glen Oaks, Nueva York. "La cuestión será cómo hallar un equilibrio entre encontrar el tratamiento adecuado y al mismo tiempo respetar la privacidad".

"Por supuesto", añadió, "no deberíamos negar el valor de las contribuciones humanas: una cuestión básica, continua y necesaria en este mundo computarizado".